Un día, después de terminar la clase de español le dije a Michelle que no se fuera que quería hablar con ella sobre mi sueño le dije quiero ir a la selva, ella dijo tu sueño se ha cumplido hoy mismo nos vamos para la selva, saltamos alto y cuando menos pensé ya estaba volando encima de unos arboles y mire y ya estaba en la selva, tuve mucha felicidad y solo le dije a Michelle gracias gracias muchas gracias.
Cuando ya estábamos en tierra fuimos a explorar el lugar pero de pronto un fuerte rugido abrazo nuestros oídos y dije que fue eso y Michelle empezó a hablar cosa y cosas y mientras ella hablaba un gigantesco simio estaba parado enfrente de ella rugió una vez mas Michelle voltio a mitrar que era y vio un animal grandote y solo le dijo “simio lindo lindo simio” y salimos corriendo.
Cuando ya nos habíamos alejado mucho le dije Michelle a cual selva me trajiste ese sino grande no es King kon y empecé a hablar bobada y bobadas pero luego vi la cara de Michelle que era una cara asustada y le dije que es que te pasa cuando veo que es él, y acerco su mano sobre mi cabeza que estaba cubierta con un sombrero de frutas que me lo había regalado mi TATARATATARATATARA abuela misia rimicia él cogió la banana la pelo y se la empezó a comer vi en su cara mucha felicidad. Después de un rato cuando ya tuvimos confianza los dos le dije hablando idioma simio y le dije: HO HU HO JA HU HU HA que significa “nos puedes llevar a la ciudad” el respondió HE HE HU que es “si” nos cargo e los brazos y nos lanzo bien alto y de pronto los poderes de Michelle empezaron a funcionar y llegamos.
Ustedes piensan que yo al ver conocido a King kon y no le pedi un autógrafo pues se equivocan le dije y cogió una garrita suya y me lo dio en la espalda
Y esa fue mi aventura con Michelle
Qué imaginación, Laurita, jajaja
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